El jefe de la Departamental, Sergio Rufiner, relató detalles del episodio a UNO, por escrito.
Acerca de la severa controversia desatada en torno de la agresión a un camión cargado con combustible y su chofer, la noche del martes sobre la ruta 11, el jefe de la Departamental Victoria de la Policía Entrerriana, Sergio Rufiner, precisó a UNO, por escrito, detalles del suceso.
En principio, calificó al violento y deleznable episodio (por el que se detuvo a Jorge Ernesto Bussi, pariente del represor Antonio Bussi) como “atentado” y definió que la versión de los disparos al vehículo fue expresada “verbalmente” por el chofer del camión agredido. De modo que aún tratan de determinar si la balacera realmente existió. En relación a la agresión, determinó que el camionero declaró haber recibido amenazas de muerte (Ver recuadro Amenazas...).
Para cerrar el cuadro en torno al suceso, el juez de Instrucción de Victoria, Luis Callejas, negó haya habido “balacera”.
En su escrito, Rufiner aportó: “Que en relación a los disparos de arma o armas de fuego al que hace referencia al episodio, fueron vertidos en el lugar de los hechos al momento de producirse por parte del denunciante en forma verbal a los funcionarios policiales que acompañaban la comitiva en esos momentos, lo cual está documentado en sus testimonios escritos, como así también constan dichas apreciaciones por parte de la víctima en su denuncia. Nadie puede llegar a decir si ello es mentira o no hasta tanto no se agoten todas la instancias investigativas del caso”.
Y siguió: “Que es digno aclarar que se actuó en el momento con total profesionalismo por parte de esta Policía, ante un atentado de tales características, donde a juicio personal y por haber participado directamente en el lugar de los hechos, puedo decir que se puso en peligro la vida de los camioneros, se actuó por parte de los autores con premeditación y gran violencia y desprecio por la vida ajena y sus propiedades”.
También especificó que “en el informe preliminar técnico... si bien no se hallaron perforaciones o daños en los vehículos que indicaran haber sido efectuados por disparo de arma de fuego no puede desestimarse lo denunciado por una de las víctimas, ya que pudieron no haber impactado en los camiones o dichos disparos haber sido al aire”.
“Intentaron agredirlo”
Rufiner aportó: “Con respecto a los clavos de tres puntas que fueron secuestrados en el lugar de los hechos, cabe destacar que en testimonios y denuncias consta que les fueron arrojados por los autores, no que estaban o se hallaban en el lugar, demostrándose con ello la peligrosidad de los atacantes no teniendo en cuenta lo que significa que a un vehículo de gran porte en movimiento y con una carga de combustible se le revienten o exploten sus neumáticos, destacándose además la gruesa dimensión de estos ‘miguelitos’ con los cuales los atacantes en un primer momento desestabilizan al camión, logran pararlo e irrumpen los desconocidos en ambas puertas de la cabina golpeándola con elementos contundentes tratando de penetrar en el habitáculo y agredir físicamente al conductor o como se expresa en la denuncia: ‘Matarlo’”.